Buenos días a todos.
Sé que he estado ausente pero de todos modos, nada de lo que está pasando debería de sorprender a nadie. El mapa, el guión o el plan maestro están muy bien trazados y también muy explicados en todos mis libros. Ahora, es simplemente cuestión de unir los puntitos.
Desde Estados Unidos hasta Francia, desde Panamá hasta Perú pasando por un sinfín de estados, estamos viendo el resurgir del Sinarquismo Internacional. Esa secta francmasónica secreta conocida como los Martinistas, se basa en la adoración a la tradición del emperador Napoleón Bonaparte. Desde principios de los años 20 hasta 1945 y de los años 60 hasta el día de hoy, los movimientos fascistas, como la mayoría de los movimientos terroristas, son todos creaciones sinarquistas.
Hoy hablaremos de un tal fascista – el Presidente de Panamá, Martinelli Berrocal, escrito por mi querido amigo, Dr. Mauro Zúñiga Araúz.
En los próximos días hablaremos de un fascista poco conocido para la masa social, el nuevo presidente de Perú, Humala y sus vínculos fascistas con el Sinarquismo Internacional. Puede resultar sorprendente o desconcertante pensar en Humala como producto de sociedades secretas y organizaciones extra gubernamentales, sobre todo, si escuchamos a los medios corporativos.
Como siempre, el mundo real es muy distinto a la basura que nos venden como verdad.
Estamos de vuelta. Como siempre, solamente pido un favor: piensen por sí mismos, y de forma independiente.
Un abrazo y bienvenidos al mundo de humo y espejos.


EL PRESIDENTE MARTINELLI BERROCAL OFICIALIZÓ EL FASCISMO EN PANAMÁ
Autor: MAURO ZÚÑIGA ARAÚZ
Ricardo Martinelli Berrocal tenía su estrategia bien definida antes de llegar a la presidencia hace dos años. Nombró como Contadora de la Nación a la contadora de su cadena de supermercados. Destituyó a la Procuradora Ana Matilde Gómez para nombrar a un aliado suyo, que tuvo que destituir por un escándalo público por asuntos de narcotráfico y nombró a otro que no mueve una pluma sin su consentimiento. Incumplió el pacto con la Sociedad Civil de escoger a los Magistrado de la Corte Suprema de Justicia de nombres sugeridos por ella y ha ubicado en esos puestos a sus incondicionales. También se vio obligado a destituir a uno de sus amigos de esa institución por otro escándalo vinculado al lavado de dinero. Se ha dedicado, con dinero del Estado, a comprar a los diputados de los otros partidos políticos hasta alcanzar la mayoría absoluta. El 29 de agosto anunció públicamente que no iba a respetar la Constitución, sino que iba a trabajar con leyes y el que no estaba de acuerdo que reclamara en la Corte, una institución controlada por él. De esta manera, el Presidente panameño oficializó su régimen fascista.
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