
Los que estamos en el mundo de humo de espejos de forma más o menos permanente sabíamos desde hace años que Osama Bin Laden, murió de forma natural en diciembre de 2001.
En mi libro Los Señores de las Sombras, publicado en el 2007, relataba como la CIA encubría la estancia de Osama en un hospital de Dubái unos meses antes del 11-S. Quiero explicar varias cosas en cuanto al anuncio de la muerte de Osama (OBL). No digo el asesinato ni la muerte porque no existe cuerpo y no creo nada de nadie hasta que lo compruebo yo, personalmente. Lo más llamativo no es la “muerte” de Bin Laden, sino cómo los poderes fácticos detrás de la cortina han vendido al Presidente Barak Obama.
Los que tengan memoria y conocen la historia, se darán cuenta enseguida que la “Operación Osama” y la “Operación Watergate” tienen las mismas huellas digitales: Poderes fáctico financieros. A Nixon le quitaron del poder la CIA-Rockefeller. A Obama, los que le quieren quitar de en medio, seguramente son los mismos poderes.
Me explico: EEUU, es el país que mejor sabe utilizar los medios de comunicación de masa, publicidad, lavado del cerebro, propaganda y control mental para presentar en sociedad cualquier noticia, por muy poco verosímil que sea. La maquinaria de poder es tan enloquecida, que por mucho que a algunos de nosotros nos llame la atención el engaño, en gran parte, la masa social no se da cuenta nunca. Igual si hablamos de “soldados iraquíes matando a niños kuwaitíes e incubadores” o “armas de destrucción masiva e Irak” o “11-S” o “Papeles del Pentágono” o “Watergate” o cualquiera de las miles de cosas que han hecho y se han salido con la suya. Sin embargo, esta vez es diferente. Alguien quiere eliminar a Obama y lo que es peor, Obama ni se entera, de la misma forma que Nixon nunca se enteró de lo que le estaba pasando. La versión oficial de los hechos aguantó menos de 48 horas, algo insólito cuando se trata del gobierno estadounidense y no de alguna tribu africana. Desde las pruebas de ADN en 12 horas hasta la batalla campal defendiéndose como una bestia terrorista que es, después, Osama Bin Laden, utilizando su mujer como escudo, después una mujer como escudo, después ninguna mujer como nada, después ni se enteró cuando le mataron en pijama, después una foto de Osama muerto que resulta ser una copia mala de Photoshop, sin hablar de que mataron a Osama y tiraron su cuerpo al mar.
¿Qué mar? ¿Mar de Afganistán? Y, para el colmo, el equipo de Obama viendo las imágenes en directo del asalto cuando se filtró que las pantallas no funcionaban. Viviendo en España, país donde el arte de engaño está muy desarrollado al nivel primario y básico, esto puede parecer hasta divertido. Sin embargo, EEUU es un animal diferente. Es un país inmenso y, los que conocen a los Estados Unidos, saben que cuando están en Nueva York, el mundo deja de existir porque Nueva York, ES EL MUNDO.
Y, cuando estás en California, o te enteras de lo que está pasando en Nueva York ni Florida ni Seattle, sin hablar de algo llamado Europa o Pakistán. Todo al nivel político esta magnificado por 100,000. Así que cualquier error de Obama o de alguno de sus secretarios es peor que Clinton-Lewinsky. Mucho peor. El hecho de que tengamos un error tras otro, y otro y otro más sin que el presidente de los Estados Unidos sepa reaccionar, me dice algo muy concreto: Se trata de una operación de engaño de muy alto nivel, llevada a cabo por una serie de personas con vínculos a los poderes fácticos invisibles. Tened en cuenta que TODOS los miembros del equipo de Obama son además miembros del Consejo de Relaciones Exteriores, el gobierno invisible de los EEUU con Rockefeller a la cabeza.
Esto acaba de empezar. Os sugiero, como ejercicio de adiestramiento, que tomen nota de todos los personajes que salen a la palestra para comentar, explicar o detallar el tema Osama Bin Laden. Mirad sus afiliaciones, empresas donde trabajaban y os llevaréis una sorpresa.

Existe este mundo desconocido de humo y espejos y lo que estáis viendo es cómo la mano invisible mueve los hilos del poder.
Daniel Estulin


Ex Subsecretario de Estado: “Bin Laden murió en 2001 y el 11/9 es una bandera falsa”
Pieczenik sirvió como Subsecretario de Estado bajo tres administraciones diferentes, Nixon, Ford y Carter, mientras también trabajó para Reagan y Bush (padre), y todavía trabaja como asesor para el Departamento de Defensa
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