Os dejo con un comentario de Navidad y varios videos que me gustan mucho. Son canciones rusas, patriota y nacionalistas.

Un homenaje a los que nunca más volverán en Navidad a sus hogares, los que han dado sus vidas por el bien común y por la patria y a los ya muy, muy mayores, los últimos hombres y mujeres que lucharon y ganaron contra la bestia del nazismo. Esa generación de hombres es irrepetible. Ya lo he dicho varias veces, el ENDGAME se llama RUSIA. Solamente cuando mi país esté subyugado, podrán soñar las potencias fácticas con hacerse con el control del mundo. Lo que nunca han aprendido Bilderberg y compañía es que la voluntad del pueblo ruso no tiene límites. Somos lentos en despertar, pero una vez despiertos, moriremos hasta el último para que el mundo sea mejor. Y eso, es algo, que hemos demostrado en la Segunda Guerra Mundial, en la guerra Napoleónica y mil otros conflictos a lo largo de nuestra historia.
Daniel Estulin

Cartas de casa
Recientemente, un periodista americano de ascendencia iraquí amigo mío me enseñó unas sesenta cartas que había conseguido de los prisioneros iraquíes encarcelados en la primera Guerra del Golfo. Él las leyó mientras me las iba traduciendo simultáneamente y pesó sobre mí la trascendencia del primer y trágico conflicto, más glorificado que contado honestamente en su totalidad. El lóbrego y pobre y angustiantemente nostálgico Iraq se refleja en estos patéticos garabatos y, como tantos han comentado, nada, absolutamente nada, ha cambiado. Los mismos soldados se están volviendo locos de la misma hambruna, miseria y pesadumbre que hace quinientos años, y la misma opresión y los mismos niños de barrigas hinchadas en el barro, en la oscuridad…

