RIA Novosti de 21 septiembre y citando a Víctor Ivanov, el director del Servicio Federal ruso de Control de Drogas (FSKN), cuenta que el narcotráfico procedente de Afganistán es la fuente vivificante de las formaciones terroristas porque les permite intensificar su actividad y, como resultado, desestabilizar la situación en Asia Central.
En su opinión, las organizaciones terroristas se fortalecen gracias al narcotráfico y de hecho lo controlan. “La tensa situación en Asia Central se debe únicamente al narcotráfico, que es el equivalente de enormes cantidades de dinero”, apuntó.
Según estimaciones del FSKN, el tráfico de estupefacientes mueve en Asia Central unos $17.000 millones anuales. “Es más que el presupuesto de Afganistán y eso puede desestabilizar cualquier régimen”, dijo Ivanov. Además, el agravamiento de la situación en Tayikistán tiene que ver precisamente con el narcotráfico y no con la penetración de los rebeldes talibanes. “Los milicianos del Talibán habitan la zona que separa a Pakistán de Afganistán y de allí no se mueven ni al norte ni al sur”, declaró el jefe de la agencia antidrogas rusa.
Lo que es aún peor, los soldados estadounidenses son blancos de los Talibán, los mismos Talibán que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama defiende. Negando en atacar en negocio de opio, la piedra angular logística y financiera de los Talibán, la administración Obama esta dando a estos narco-insurgentes la libertad de matar a los soldados de la coalición.








