Por mucho que los partidos políticos en España hablen de recuperación, lo que es obvio, es que es solamente una cuestión de tiempo antes de que España se rinda.

Les recuerdo lo que sucedió con Grecia en el muy lejano mayo de 2010. Por aquella época los demás países de la CEE (Comunidad Económica Europea) decían que ellos no eran Grecia y todo OK.
Después vino Irlanda e Islandia y los mercados se centraron en Portugal y España. En la reunión del Club Bilderberg de 2010 en Sitges, Barcelona, los pesos pesados del Club hablaban de crear dos Europas: La Europa de los países estables y la Europa de la segunda división de los países endeudados, entre ellos España, Portugal, Grecia, Italia e Irlanda. El plan, tal y como lo expliqué en mayo del año pasado era salvar Europa como fuera, incluso a costa de alguno de sus miembros.
Veamos, España nunca ha sido un país del primer mundo. Siempre ha sido un primo pobre que vivía en una chabola y venía a la fiesta familiar con barbacoa un día al año. España siempre ha vivido del chanchullo inmobiliario y el dinero de los fondos Europeos. Una vez explotó la burbuja (algo que decía yo y clavé la fecha y todo en 2007) y se esfumaron los fondos, España volvió a ser lo de siempre. Un primo pobre con mal olor corporal. Vamos, país de masa sucia. Aún así, los líderes de Portugal y España insistían en su boyante estado económico.
Hasta la semana pasada, Portugal rechazaba cualquier sugerencia de rescate. Bien. Portugal ha caído. Es un país muerto. Un cadáver más en este gran sueño europeo. Aún así, los políticos españoles insisten en que España es diferente. Parece una broma pesada. Con Portugal han rascado el bolsillo y con mucha suerte pueden aplazar la ruptura de Europa. El siguiente en caer es obviamente España, algo tan obvio y evidente que resulta increíble y asombroso que los líderes del PP y los socialistas se atreven con tanto desparpajo a hablar de que lo de Portugal aquí no va a pasar.
España tiene más de 5 millones de casas vacías, el mercado financiero está muerto, industria cero, crecimiento cero, cada vez menos centrales nucleares, desarrollo industrial cero, población joven ni-ni.
Pregunta al Sr. Rajoy, porque los socialistas hace ya tiempo han perdido completamente cualquier sentido de la realidad, ¿Cómo se lleva usted con su cabeza? No muy bien, la verdad, sí que me tengo que hacer un diagnóstico.


