Isaac Newton para la gran mayoría sigue siendo una leyenda, un científico que cambió la historia.
Para algunos, sin embargo, es uno de los personajes más vulgares al servicio de la Nobleza Negra Veneciana.
Os dejo con este artículo maravilloso (para mi) sobre el papel histórico y sobre el Culto Pagano a Isaac Newton.
Daniel Estulin
Artículo original en página web de LaRouche
El culto pagano a Isaac Newton
Lyndon LaRouche dialoga con miembros de su movimiento juvenil
luego de la conferencia del 10 de enero de 2004
Prefacio: La maldición del empirismo moderno
El más común de los orígenes de los grandes fracasos de veras trágicos de la sociedad en su intento por practicar la ciencia física, se encuentra en el abismo que separa a la ciencia como mera ocupación profesional, de la ciencia como una misión de descubrir la verdad. En el primer caso el profesional se pregunta: “¿Será aceptada? ¿Funcionará?” En el segundo: “¿Probé que esto realmente es verdad?”
¡Olvídate de la acostumbrada hipocresía académica! ¡Olvídate de lo que digan tus colegas! “¿Realmente es verdad? ¿De veras sabes que es verdadero, o tan sólo esperas que tus colegas compartan tu deseo de creer que lo es? ¿Lo crees sólo porque temes al ridículo si no lo haces?”
“¿Deberías creer realmente lo que propones?” A la llamada “mente práctica” —el filisteo común de los negocios, la política o la ciencia—, la diferencia entre ambos casos pudiera parecerle mínima, o incluso de una importancia meramente trivial. Por el contrario, entre los dos estados mentales existe un océano, un océano profundo, casi insalvable, un océano que representa lo que con frecuencia representa una diferencia trágica, no sólo para el científico, sino para la propia cultura.
En la política actual, por ejemplo, yo enfrento ahora a nueve rivales patéticos por la candidatura del Partido Demócrata a la Presidencia de los Estados Unidos para el 2004. Algunos de ellos son legisladores inteligentes y capaces, pero como candidatos presidenciales representan, hasta ahora, una lastimosa calamidad andante. Entre los pocos que vale la pena mencionar, el problema no es que carezcan del potencial de inteligencia para entender de manera razonable los problemas de la guerra, la economía y la injusticia social que hoy amenazan a nuestra república. El problema es que, en tanto candidatos, no tienen las simples “agallas” para mencionar siquiera estos temas en público, del mismo modo que todos y cada uno de ellos ha mostrado no tener las “agallas” para debatir los asuntos pertinentes —tales como la actual crisis económica sistémica— en público conmigo, que soy un destacado postulante a la candidatura a nivel nacional y, reconocidamente, el principal pronosticador económico de largo plazo del mundo en las últimas décadas. La especie general de psicopatología responsable de este defecto emocional en personas por otra parte capaces, tiene una importancia decisiva para entender esas cuestiones específicas de la ciencia económica en las que centraremos nuestra atención en el presente informe.
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