Soros es la punta visible de iceberg de una enorme y repugnante red secreta de intereses financieros privado, controlado por las principales familias aristocráticas y reales de Europa, centrada en la casa británica de Windsor. Esta red, llamada por sus miembros el Club of Isles (Club de las Islas), se construyó sobre los restos del Imperio Británico después de la Segunda Guerra Mundial. El Club de las Islas con sede en Londres es una asociación de casas reales predominantemente europeas que incluyen a la Casa de Windsor –léase a la Reina de Inglaterra. No hay referencias públicas a este grupo exclusivo y sumamente reservado. Ni existen listas de socios. Sólo los que están implicados saben quiénes son todos los miembros. Descubrí la existencia de esta gente después de leer Treason in America (Traición en América) de Anton Chaitkin, publicado en 1964.
George Soros es, sin duda, uno de los personajes clave para entender el Nuevo Orden Mundial. Donde esta Soros, esta dinero, globalización y pobreza. Soros, quizás más que cualquier otro individuo, incluso David Rockefeller, ha jugado el papel determinante en aumentar el alcance y el poder de unos cuantos a coste de todos nosotros. El multi-reportaje “informe Soros” esta basado en la investigación de uno de los mejores periodistas de investigación que hay hoy en el mundo, William Engdahl y su equipo de colaboradores, los periodistas Mark Burdman, Elisabeth Hellenbroich, Paolo Raimondi y Scott Thompson y publicado por Executive Intelligence Review de Lyndon Larouche y ampliada por Daniel Estulin.
La psicopatía probablemente sea una de las muchas interferencias que se encuentran en el genoma, un ensayo-error de la evolución que tuvo su utilidad antes de la aparición de la moderna sociedad urbana, cuando los guerreros psicópatas eran valorados por su capacidad para defender los primeros establecimientos humanos y luchar contra potenciales enemigos aterradores. Probablemente la mayor parte de nuestras leyendas sobre monstruos, como vampiros o demonios, derivan de la experiencia humana en el trato con personalidades psicópatas más que reales.
En psicología y psicoanálisis, el test de la vida real es la técnica de evaluación objetiva de una emoción o pensamiento en el marco de la vida real, como facultad presente en los individuos normales, pero defectuosa en los psicópatas. En política, la “vida real” se encuentra en un pequeño número de individuos que dedican su tiempo al egoísmo astuto.
La política no es un fin, sino un medio. El presidente estadounidense Calvin Coolidge dijo una vez que la política “no es un producto, sino un proceso. Es el arte del gobierno. Como otros valores, tiene sus falsificaciones. Se ha puesto tanto énfasis en lo falso que la importancia de la verdad se ha oscurecido y la política se ha convertido en sinónimo de egoísmo taimado y astuto, en lugar de ser un servicio sincero y sin dobles intenciones”.
Si la democracia es el gobierno del pueblo “libre”, las intenciones secretas de los gobiernos y los siniestros grupos de presión son incompatibles con la democracia. La propia idea de esferas clandestinas de influencia dentro del gobierno que emprenden campañas secretas es por lo tanto ajena a la noción de democracia y se debe ser luchar contra ella con entusiasta determinación, a menos que deseemos repetir los errores fatales de un pasado no tan distante.
Se dice que uno de los discípulos de Voltaire una vez le preguntó: “Me gustaría fundar una nueva religión. ¿Qué debo hacer?”. El maestro contestó: “Es muy sencillo. Procure que le crucifiquen y luego resucite de entre los muertos”. Demos la bienvenida a uno de los más hábiles operadores de este mundo oscuro y desconcertado, George Soros.
La revista Time, una de los principales semanarios de América, ha descrito al financiero George Soros como un “Robin Hood de nuestros días”, que roba a los ricos para dar a los países pobres de la Europa del Este y Rusia. Afirmó que Soros obtiene enormes dividendos especulando contra los bancos centrales occidentales, para usar sus ganancias para ayudar a las economías poscomunistas que surgen de la Europa Oriental y la antigua Unión Soviética y ayudarles a crear lo que él llama una “Sociedad Abierta”. Contrariamente a lo que Soros quisiera que creyera el gran público, Open Society es una tapadera que permite recopilar información sin llamar la atención hacia esa tarea clandestina. La fundación Open Society de Soros ha sido expulsada de China, Rusia, Indonesia y la República Checa, pero tiene proyectos en Albania, Bielorrusia, Bosnia, Bulgaria, Croacia, Estonia, Francia, Georgia, Kazajstán, Kirguiztán, Letonia, Lituania, Macedonia, Moldova, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, el Reino Unido y los EE.UU. Tales esfuerzos permiten a Soros descubrir debilidades que él aprovecha entonces para manipular el mercado; lo que se denomina especulación financiera. Las declaraciones de Time son completamente ciertas por lo que respecta a la primera parte y completamente falsas por lo que respecta a la segunda. Él roba a los ricos países occidentales y usa sus ganancias para robar todavía más en el Este, bajo el disfraz de “filantropía”. Su objetivo es saquear donde pueda y como pueda. Soros ha sido llamado el maestro manipulador del “capitalismo relámpago”.
Como veremos, lo que Soros quiere decir cuando habla de una sociedad “abierta” es una sociedad que permite que él y los depredadores financieros que tiene por amigos saqueen los recursos y los valiosos activos de las economías del antiguo Pacto de Varsovia. Con la ayuda de economista monetarista como Jeffrey Sachs, que fue el responsable de la “terapia de choque” de Rusia que dejó al 40% del país en la indigencia y sin dinero de la noche a la mañana, o el sueco Anders Aslund, socio destacado del Carnegie Endowment for International Peace y su terapia de choque económico en estas economías, Soros prepara el terreno para comprar al por mayor los activos de regiones enteras del mundo a precios de saldo. A propósito, el término “terapia de choque” se refiera a la repentina liberalización del control de precios y divisas, combinada con la retirada de las subvenciones estatales y la inmediata liberalización del mercado dentro de un país; todos los ingredientes necesarios para el empobrecimiento de una sociedad, como expliqué en el capítulo sobre Rusia.
El hombre que llevó a la bancarrota al Banco de Inglaterra
Un examen de la red financiera secreta de Soros es vital para entender la verdadera dimensión del “problema Soros” en Europa Oriental y otras naciones.
Después la crisis del Mecanismo de Tipo de Cambio Europeo de septiembre de 1992, cuando el Banco de Inglaterra se vio obligado a abandonar sus esfuerzos por estabilizar la libra esterlina, una figura financiera poco conocida surgió de entre las sombras, alardeando de que él personalmente había ganado más de mil millones de dólares con la especulación contra la libra esterlina. La historia del éxito de Soros en el caso de la libra esterlina es poco menos que sorprendente. La empresa de Soros Quantum Fund, que encontraremos muchas veces a lo largo del capítulo, gana mucho dinero previendo cambios en los ciclos económicos. En 1992, Soros adivinó que podría obligar a bajar el tipo de cambio de la libra esterlina aplicando presión sobre la divisa y que el gobierno conservador del Primer Ministro John Major no sería capaz de defender la libra. Tomó prestados miles de millones en libras y los convirtió en marcos alemanes. Cuando la libra se derrumbó, devolvió el dinero a un tipo de interés inferior y obtuvo más de mil millones de dólares en la transacción.
George Soros nació en Hungría, donde pasó la Segunda Guerra Mundial con documentos falsos trabajando para el gobierno nazi, identificando y expropiando las propiedades de otros judíos ricos. Soros admite públicamente que sobrevivió en la Hungría nazi durante la guerra, como judío, adoptando lo que él denomina una doble personalidad. “He vivido con una doble personalidad prácticamente toda mi vida”, declaró Soros recientemente. “Comencé a la edad de catorce años en Hungría, cuando asumí una identidad falsa para evitar que me persiguieran por ser judío”. Soros admitió en una entrevista de radio que su padre le proporcionó documentación nazi en Hungría durante la guerra y que saqueó las propiedades de judíos ricos. Investigaciones más profundas han demostrado que sus actividades probablemente fueran controladas por las SS. Soros no abandonó Hungría hasta dos años después del final de la guerra, y obtuvo la ciudadanía Americana después de pasar algunos años en Londres. Hoy en día, Soros vive en Nueva York, pero esto no dice gran cosa, prácticamente nada, sobre quién y cómo es.
Después de realizar impresionantes declaraciones sobre su “toque de rey Midas”, Soros ha permitido que se use públicamente su nombre en una tentativa ostensible de influir en los mercados financieros mundiales -un actuación curiosa entre los inversores financieros, que prefieren aprovechar las situaciones no descubiertas todavía por sus rivales y mantenerlas en secreto. El financiero Soros es un animal político a la vez que un especulador financiero.
En marzo de 1993, Soros proclamó con gran publicidad que el precio del oro iba a aumentar bruscamente; dijo que acababa de recibir “información privilegiada” que indicaba que China estaba a punto de comprar enormes sumas de oro para su economía en auge. Soros fue capaz de provocar una avalancha en la compra de oro, que hizo que los precios se elevaran más de un 20% en cuatro meses, el nivel más alto desde 1991. En una maniobra típica de Soros, cuando los tontos se precipitaron a subir los precios, Soros y su amigo Sir James Goldsmith, un especulador anglo-francés primo de la familia Rothschild, comenzaron a vender su oro en secreto obteniendo enormes beneficios.
Entonces, a primeros de junio de 1993, Soros proclamó su intención de forzar una liquidación en bonos del Estado alemanes en favor de los franceses, en una carta abierta a Anatole Kaletsky, redactor financiero del London Times, en la que Soros proclamaba, “¡Abajo el marco alemán!”. Soros ha atacado en varias ocasiones las divisas de Tailandia, Malasia, Indonesia y México, entrando en mercados financieros recién abiertos que tienen poca experiencia con inversores extranjeros y mucho menos con los que manejan grandes fondos como Soros. Soros comienza comprando acciones u obligaciones en el mercado local, haciendo que otros ingenuamente supongan que sabe algo que ellos no saben. Como en el caso del oro, cuando los inversores más modestos comienzan a seguir el ejemplo de Soros, haciendo que aumenten los precios de las acciones o de otros activos financieros, Soros comienza a vender a los nuevos compradores impacientes, obteniendo ganancias del 40% o del 100% y abandonando luego el mercado y, a menudo, el país entero, para buscar otra víctima de su especulación. Esta técnica dio lugar al término “relámpago”. Lo que Soros siempre deja tras de sí es un mercado local colapsado y la ruina financiera de los inversores locales.
Fin Primera Parte
Como ya hemos comentado en el primer articulo sobre la situación geoestratégica actual, el siguiente acto en la “Guerra contra el Terror” se jugará en África. Es simplemente inevitable. Hoy por hoy, África es el continente más despedazado del mundo. A lo largo de los últimos veinte años, treinta dos de las cincuenta y tres países Africanos han experimentado conflictos bélicos y violentos. En el mismo periodo del tiempo, los EEUU han ofrecido asistencia militar a cincuenta de los cincuenta y tres países Africanos. Durante los años de la Guerra Fría (1950-1989), los Estados Unidos habían enviado más de 1.5 mil millones de dólares en armamento y entrenamiento a los países Africanos.

