Ya desde 1934 Hitler empezó a concentrarse en México como la clave de su estrategia para Iberoamérica. Según Hermann Rauschning, un político nazi que quedó desilusionado con Hitler y huyó a Suiza en 1936, Hitler estaba convencido de que México era “el mejor y más rico país del mundo, con la población más perezosa y despreocupada que haya sobre la faz de la tierra. . . México es un país que pide a gritos un amo capaz. Su gobierno lo está arruinando. Con el tesoro del suelo mexicano ¡Alemania podría ser rica y grandiosa! ¿Por qué no acometemos esta tarea?. . . Podrías comprar a este México por un par de cientos de millones”. NB. La primera parte del reportaje hemos publicado en el articulo anterior.


Hjalmar Schacht publicó, en sus últimos años de vida, un libro de “Confesiones”…….¿El arrepentimiento es la aurora de la virtud, como diría Karamzine?