Desde que le ahorcaron a Saddam Husein, llevo escuchando comentaristas de lo más variopinta opinando y comentando y analizando y ofreciendo análisis sobre los hechos en Medio Oriente, sobre Irak y Afganistán, sobre todo. Después de digerir todo lo que he escuchado y leído, me quedo con la distinta impresión de que los comentaristas en España, por lo general en temas de la política exterior, son gente con un nivel de conocimiento muy por debajo de lo que uno espera de comentaristas. De hecho, en el tema de Irak y Paquistán, Irán y Afganistán el conocimiento de estos dichosos comentaristas es NULO. Zero. Nada. No tienen ni idea de lo que están hablando.

¿Por qué en España todo el mundo opina sobre todo? ¿No sería mejor callarse y opinar solamente sobre los temas que dominan? A lo mejor, no dominan nada y por eso, para justificar sus sueldos necesitan opinar. Como la guerra de Afganistán ha pasado al segundo plano, de vez en cuando escuchamos a algún analfabeto ofrecer su pizca de conocimiento. Francamente, estoy cansado de asombrarme tanto. Muchos lectores me han pedido que explicara lo que verdaderamente está pasando en Afganistán y en Paquistán. Otros muchos me han pedido que explicara quienes son todos estos grupos terrorista. Os ofrezco el primer artículo de varios que tengo pensado en hacer sobre esa guerra.

En los últimos diez años un factor importante en las luchas internas de Paquistán ha sido el impacto de la guerra afgana en el sur de Asia. Sus ramificaciones incluyen la proliferación de varios grupos islámicos que se han vistos implicados en las escaramuzas entre las organizaciones suní y chií.

A diferencia de otros países de la zona, donde se puede definir a los grupos como bandas terroristas puras y duras, la línea divisoria entre los grupos religiosos o socio-políticos por un lado y las bandas terroristas por el otro no está muy claro. La mayoría de los grupos que han participado activamente en violencia callejera y actos de terrorismo también son activos en el panorama política Paquistaní.
 
Por ejemplo, para entender las masacres de los chiíes en Karbala y Bagdad y en Quetta (Paquistán), la provincia balochistaní de Paquistán, durante la procesión de Muhurrum el 2 de marzo de 2004, hay que remontarse a la creación de Paquistán en 1947. Cuando en ese año se fundó Paquistán, los chiíes se contaban entre los terratenientes más grandes del Punjab de Paquistán, su granero, mientras que muchos de los suníes, que se habían trasladado a Paquistán desde el Punjab indio, eran en su mayoría pobres campesinos que tuvieron que trabajar las tierras de los chiíes para ganarse la vida en su país de adopción.   

Fue a todas luces la explotación de los suníes por parte de los terratenientes chiíes lo que desencadenó el proceso de polarización entre las dos sectas islámicas en Paquistán. La carrera por formar banda sectarias rivales comenzó cuando elementos chiíes fundaron el Tehrik Nifaz-i-Fiqah-i-Jafria (TNFJ, que significa el Movimiento por la Implementación de Fiqah-i-Jafria, escuela de jurisprudencia islámica de los chiíes y que más tarde se denominaría el Tehrik-e-Jaffria Pakistán). Como respuesta a este intento de una minoría  por imponer sus ideas a la mayoría, Maulana Haq Nawaz Jhangvi, un clérigo Deobandi (una sub-secta dentro de los suníes) fundó en Jhang, un distrito del Punjab paquistaní, una organización extremista suní llamada el Anjuman Sipah-i-Sahaba Pakistan (ASSP), que más tarde se renombró como el Sipah-e-Sahaba Paquistán (SSP). Esta banda se convirtió en una organización política de dudoso talante, que por lo visto tiene también una rama terrorista, mientras que su vástago, el Lashkar-e-Jhangvi (LeJ), es una banda terrorista empedernida.  

Con la bendición de Zia-ul-Haq, el dictador militar paquistaní de los años 80, el SSP cuestionó el derecho de la mujer a llegar al poder y propagó el mensaje de que los chiíes y Nusrat Bhutto, la madre de Benazir, eran subordinados de Irán. El SSP también empezó a exigir que a los chiíes se les negara la identidad musulmana y que se proclamara a Paquistán como un estado suní. La ideología virulentamente anti-chií del SSP también fue explotada por las agencias de inteligencia de EEUU e Irak, en sus intentos de desestabilizar a Irán y de provocar el derrocamiento de los clérigos chiíes en el poder en Teherán. Como consecuencia del apoyo del régimen de Sadam Hussein, en los años 90 el SSP, que era un movimiento anti-chií paquistaní y no anti-iraní, empezó a acosar a los iraníes que vivían y visitaban a Paquistán.

Muchos terroristas conocidos paquistaníes y árabes comenzaron sus carreras terroristas como miembros del SSP y participaron en varias de las masacres de los chiíes en Paquistán, Irán y Afganistán, como por ejemplo, Ramzi Yousef, el cerebro del atentado a las Torres Gemelas en 1993, por el cual fue condenado, o Maulana Masood Azhar del Jaish-e-Mohammad (JEM), un líder religioso que apoya a los separatistas musulmanes que luchan en la zona conflictiva de Cachemira, o Abu Musab al-Zarqawi, un jordano acusado de ser el cerebro detrás de un rosario de espectaculares atentados suicidas en Irak. Junto con otros jordanos, en su mayoría de sangre chechena, Al-Zarqawi vino a Paquistán en los años 80 para formar parte de la fuerza mercenaria árabe adiestrada y suministrada por la CIA y el servicio de inteligencia paquistainí (ISI) para ser utilizada contra las tropas soviéticas en Afganistán.   

En consecuencia, durante los años 80 se puso en marcha una sofisticada red entre los mujahidín afganos, grupos religiosos originarios de Paquistán y el estado paquistaní, que estaba provisto de un generoso suministro de armamento procedente de EEUU, el Reino Unido, Israel y Sudáfrica. La mezcla del acceso fácil al armamento con una cada vez más motivada pandilla significó la rápida extensión de la violencia desde Afganistán hasta el mismo Paquistán. La creciente militancia entre grupos extremistas rivales se intensificó con un giro cualitativo del apoyo generalizado a los grupos afganos que luchaban contra los soviéticos hacia apoyo específico a los grupos islámicos de la línea dura, que gozaron de apoyo después de la retirada soviética.

Zarqawi ayudó a los talibán a tomar Kabul en septiembre de 1996, junto con Riaz Basra, el fallecido líder del Lashkar-e-Jhangvi (LEJ), el brazo militar del SSP. Al contrario de las flagrantes mentiras difundidas por Bush y Blair, a  Osama Bin Laden nunca le gustó a Saddam, a quien consideraba un renegado debido a sus políticas laicas y socialistas. Además, la proximidad entre el LEJ y al-Zarqawi y el servicio de inteligencia de Saddam creó serias diferencias entre éstos y Bin Laden. A pesar de ello, el LEJ pasó a formar parte del Frente Internacional Islámico (FII) de Bin Laden tras su formación en 1998 y le ha seguido fiel.  

Hasta el año 2002, las actividades del LEJ contra los chiíes se centraron solamente en el Punjab y Sindh. Bastante libre de incidencias anti-chiíes quedó la provincia de Balochistán, que abarca un área enorme en el sudoeste de Paquistán, fronteriza con Afganistán e Irán. La cosa cambió con la detención por parte de las autoridades paquistaníes en marzo del 2003 de Khalid Sheikh Mohammad (KSM), uno de los conspiradores más importantes en los atentados del 11 de septiembre, y su posterior entrega al FBI. Se dijo que KSM había huido a Quetta desde Karachi en septiembre de 2002, después de la detención de Ramzi Binalshibh, otro de los cerebros del 11 de septiembre, y que de Quetta había viajado a Rawalpindi porque temía ser traicionado por los Hazaras de Balochistán, un grupo que presuntamente colabora con la CIA en la búsqueda de bin Laden en represalia por la masacre de los Hazares en Afganistán anterior al 11-S. Los Hazares son musulmanes chiíes y por consiguiente son enemigos de los talibán, musulmanes suníes radicales. La masacre de los chiíes en Quetta del 2 de marzo fue a su vez en represalia por su presunta colaboración con los americanos en dicha búsqueda y en parte fue dirigida contra el presidente Pervez Musharraf, para que suavizara sus medidas en contra de los grupos extremistas islámicos y también para minar su apoyo a los EEUU.          

Eso explica que se haya visto tanta violencia étnica de repente en Balochistán en los últimos par de años.

Incluso antes de la invasión de Irak, elementos terroristas del FII de Bin Laden empezaron a concentrarse allí procedentes de Arabia Saudí e Irán, para iniciar una yihad contra los americanos. El primer grupo en llegar fue del Harkat-ul-Mujahidín (HUM), una organización terrorista muy activa en Jammu y Cachemira (JyC)y que tiene su centro de mando en Muzaffarabad, la parte de Cachemira ocupada por Paquistán, cuyo único propósito era anexar JyC e integrarlo con Paquistán. Lo curioso es que tanto el HUM como los Talibán tienen orígenes, personal y patrones comunes, como el principal servicio de inteligencia paquistaní, el consejo de Inter Services Intelligence (ISI). Se fueron a Arabia Saudí como peregrinos Haj a la Meca y desde allí se trasladaron a Irak. Después, el LEJ, junto con voluntarios árabe-parlantes del Lashkar-e-Taiba (LET), el brazo armado de la organización religiosa afincada en Paquistán, el Markaz-ud-Dawa-wal-Irshad (MDI)- una organización misionera suní anti-americana fundada en 1989- empezaron a ir a Irak en grupos pequeños. Les siguieron muchos árabes de origen checheno que se hallaban en la zona de Waziristán del Sur del Federally Administered Tribal Areas (FATA) y que eran originarios de Jordania y Arabia Saudí.

Estas zonas tribales, o agencias, como se las denominan a veces, fueron creadas por los británicos para servir como zona de exclusión entre  los territorios entonces unidos de la India y Afganistán. De los que fueron a Irak desde Paquistán, sólo los miembros del LEJ habían participado antes en los masacres de los chiíes en Paquistán y Afganistán y era de esperar que participarían con gusto en masacres similares en Irak. Es improbable que se involucre la resistencia iraquí en masacres como los llevadas a cabo en Karbala y Bagdad. Según los servicios de inteligencia de la India, todo apunta al LEJ como autor material. Su postura de tener como blanco a los chiíes de Irak se debe en parte a su profunda antipatía hacia los chiíes y en parte como represalia por la presunta colaboración de los líderes chiíes de Irak con las tropas americanas.

Por último, me llamo muchísima atención que justo después de los atentados, los gobiernos de los EEUU, Gran Bretaña y Afganistán le inculparon de los atentados al ahora muy muerto al-Zarqawi.

Si al-Zarqawi quisiera provocar enfrentamientos entre los chiíes y los sunís, con el fin de instigar una guerra civil en Irak, tal y como afirmaron los EEUU, entonces para él el LEJ, con el que ha tenido una larga historia de colaboración en el pasado y que no dudaría en masacrar a chiíes fuera donde fuera, hubiera sido el brazo ejecutor ideal.

4 Comentarios a “El Abecedario de Terrorismo: Paquistán y Afganistán”

Comentarios (4)
  1. Off topic: aniversario de la heroica Toma y Reconquista de Granada por parte de los Reyes Católicos (Isabel y Fernando).

  2. La verdad es que dan náuseas, no he escuchado ni un solo comentario sobre el asesinato de Sadam que fuera más allá de lo políticamente correcto, del guión establecido e incluso entrando de nuevo en los pantanos de las manipulaciones informativas ya reconocidas y superadas por todos. Una pena

  3. Pues sí, el periodismo, en España por lo menos, deja mucho que desear. Menos mal que tenemos algún ruso-canadiense afincado por éstas tierras. Gracias, Danniel, no es fácil lo que estás haciendo.

  4. hola maten fernando lugo presidente matenlo que se muera el presidente de paraguay que muera el presidente de paraguay fernando lugo

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